No te conozco mucho

Estoy en plena difusión del nuevo libro, así que perdonen las ausencias… Para paliarlas, les dejo unos versos que surgieron hablando con las musas, deseando que se cuiden…

No te conozco mucho

No te conozco mucho,
pero estoy deseando pillarte
en un día en que no tengas nada que hacer,
y te tengas que ocupar solo de ti,
solo de cuidarte,
o de dejar que te cuiden.

Y pensar «¿qué necesito?»,
y dártelo. O conseguírtelo.
Ya sea tiempo, un descanso,
un capricho, un orgasmo
o un café con un cigarro.

Ojalá sea yo. O no.
Pero sea lo que sea,
que sea lo que te apetece a ti,
lo que necesites,
y te lo proporciones.

Porque tú lo vales.
Porque te lo mereces.
Te lo digo yo, y eso
que no te conozco mucho.

Pasar página

Les dejo unas letras estivales, deseando pasar página…
Pasar página
Cuando estudiaba me costaba mucho concentrarme. El tiempo que dedicaba a estudiar las asignaturas era infinitamente menor al que perdía preparándome, dando vueltas, o encontrando mil excusas para distraerme.

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Alérgica a las mariposas

Cada vez que siente la sensación de mariposas en el estómago se pone mala. Le pasa desde pequeña. En una ocasión, siendo muy joven, estuvo a punto de tragarse una. Aún recuerda el sabor amargo de la mariposa en su lengua, su aleteo desesperado durante las décimas de segundo en que el insecto estuvo encerrado en su boca y el alivio que sintió cuando la escupió y salió volando. (más…)