Les dejo por aquí una teoría que estoy desarrollando… Que les guste.
La Teoría de las Personas Bonitas.
Últimamente, hastiado por la práctica, me ha dado por la teoría.
Existe una teoría, sin pruebas irrefutables y con excepciones habituales, que valora la belleza de las personas y las divide en personas guapas, personas atractivas y personas bonitas.
Hay personas que son guapas por fuera. Por eso generan deseo a través de los sentidos. Puede que no pero, normalmente, al conocerlas en profundidad, desencantan. La belleza que muestran en un primer momento no concuerda con lo que albergan en su interior.
Hay otras personas que son atractivas porque son guapas por dentro. Aunque a simple vista puedan no destacar, al conocerlas, se les adivinan sentimientos de bondad, honestidad, ternura… Transmiten y generan belleza en otras personas y provocan que, quien ve ese interior, más allá del aspecto externo, vea a esa persona más atractiva de lo que pudiera parecer en un primer momento a través de los sentidos. Por eso no son sólo guapas, sino que atraen, porque esas cualidades son más profundas que el mero «atractivo» físico.
Y hay veces, pocas, que se aúna el atractivo externo y el interno. Hay personas que mezclan la belleza externa con la interna. Que son guapas por fuera y aún más guapas por dentro, retroalimentando cada belleza con sus actos, sus gestos y sus sentimientos y atrayendo hacia sí a las personas que descubren esas dos fuentes de atracción. O quizá ese atractivo profundo provoca que esa persona, al ser tan atractiva por sus valores internos, provoque a su vez ser muy guapa a ojos vista… Los datos todavía no permiten comprobar todas las variantes de la teoría.
Lo que sí se sabe es que esa mezcla, valiosa por escasa y por la bonomía que transmite, muestra a una persona bonita, porque es guapa por dentro y por fuera. No se suele dar mucho y, en contraposición al extendido «malismo»* reinante, actualmente una persona bonita es casi un ser mitológico y revolucionario.
Es una suerte conocer a una persona bonita. Si eso te pasa, toca agradecer, disfrutar y preservar toda esa belleza. Siempre que puedas, rodéate de personas bonitas. En teoría, eso no se contagia, pero… Algo se te pegará 🙂
*Malismo: Término acuñado por el gran Mauro Entrialgo.
Mi nombre es Daniel López y soy el autor de Letropilatorio. Aquí encontrarás relatos, cuentos y poemas recogidos en mi blog, así como mis últimos trabajos publicados. ¡Gracias por leerme!
Me encantan las personas bonitas, los unicornios, el arcoiris dentro de las pompas de jabón, el olor de las olas, las letras que dan sentido al abstracto de los pensamientos…
Gracias por darle forma a tus pensamientos y compartirlos así…DE BONITOS. Anda, y si los pensamientos bonitos fueran originados por este tipo de personas… sería está una prueba refutable de que estamos cerca de una de estos bellos seres » casi mitológicos» ;D?!?
Muchas gracias, Pili… No sé si es así… Lo que se intenta es afinar el criterio para acercarse a personas bonitas… Siempre se equivoca uno alguna vez, pero parece que tengo buen ojo… 🙂