Bendito Caos

Hacía casi un año que no escribía. Bueno, más bien, que no publicaba nada aquí. A veces te puede el pudor más que la necesidad de exponerse al juicio público, aún con un público agradecido.

El caso es que he encontrado, entre el caos de papeles y letras que se esconde entre mis órdenes desordenados, unas letras que vienen a removerme sin saber muy bien de qué planeta vinieron, o de qué musa nacieron.

Así estamos. Bendito caos

Bendito caos

Ya no nos vemos tan poco como antes,
ahora nos vemos aún menos.
Seguramente yo tenga más culpa;
siempre luché poco por lo nuestro,
diría que por todo,
y supongo que tú te cansas
de ser quien siempre busque huecos
para encajarme en tu vida, por lo demás ocupada.

Mi tendencia, de natural egoísta,
me hace enfadarme
cuando no te tengo para mí solo.
Es absurdo, lo sé,
como pretender ser el único
que ve una estrella fugaz.
En vez de celoso por compartirlo,
debería sentirme afortunado por verlo.

De vez en cuando me asalta la culpa
y me surgen las ganas,
no necesariamente en ese orden.
Si eso coincide
con la confluencia de los astros,
y la alineación de planetas
apunta a mi centro,
se da el eclipse de sol
y se cruzan nuestras órbitas.
De ahí salen los más maravillosos big bangs.

La teoría del caos se apodera de mi vida.
Giran en mi cabeza horarios,
planes y descuadres,
hasta que todo el puzzle
salta por los aires
y la locura alborota insomnios,
sábanas, corazones y alma.
Maldito caos
del que nace la incertidumbre,
el remover de entrañas,
el aflorar de emociones,
y el abismos de los agujeros más negros.

Bendito caos.

No te conozco mucho

Estoy en plena difusión del nuevo libro, así que perdonen las ausencias… Para paliarlas, les dejo unos versos que surgieron hablando con las musas, deseando que se cuiden…

No te conozco mucho

No te conozco mucho,
pero estoy deseando pillarte
en un día en que no tengas nada que hacer,
y te tengas que ocupar solo de ti,
solo de cuidarte,
o de dejar que te cuiden.

Y pensar «¿qué necesito?»,
y dártelo. O conseguírtelo.
Ya sea tiempo, un descanso,
un capricho, un orgasmo
o un café con un cigarro.

Ojalá sea yo. O no.
Pero sea lo que sea,
que sea lo que te apetece a ti,
lo que necesites,
y te lo proporciones.

Porque tú lo vales.
Porque te lo mereces.
Te lo digo yo, y eso
que no te conozco mucho.

Pasar página

Les dejo unas letras estivales, deseando pasar página…
Pasar página
Cuando estudiaba me costaba mucho concentrarme. El tiempo que dedicaba a estudiar las asignaturas era infinitamente menor al que perdía preparándome, dando vueltas, o encontrando mil excusas para distraerme.

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Alérgica a las mariposas

Cada vez que siente la sensación de mariposas en el estómago se pone mala. Le pasa desde pequeña. En una ocasión, siendo muy joven, estuvo a punto de tragarse una. Aún recuerda el sabor amargo de la mariposa en su lengua, su aleteo desesperado durante las décimas de segundo en que el insecto estuvo encerrado en su boca y el alivio que sintió cuando la escupió y salió volando. (más…)